viernes, 3 de junio de 2016

Modelo de orientación




LA INTERVENCIÓN PSICOPEDAGÓGICA



La intervención psicopedagógica, tal y como indica el material de Educación Especial de la UOC tiene como finalidad contribuir, juntamente con la tarea del resto de profesionales del sistema educativo, a mejorar la calidad de la enseñanza y de los procesos educativos para que todos los alumnos puedan aprender más y mejor.

El modelo seguido en la intervención tiene un enfoque constructivista entendiendo que el asesoramiento durante estas prácticas persigue promover cambios que deben ser construidos por los propios profesores y tutores con la intención de que sean más capaces de ayudar a promover el desarrollo personal de los alumnos y a resolver los problemas que van surgiendo en la práctica docente.

Este prácticum ha sido una experiencia muy gratificante y me ha permitido poner en práctica muchos de los conocimientos que he adquirido durante mis estudios y de las habilidades que he desarrollado a través de los años. Ha sido un tiempo muy intenso y desde el primer día he tenido la libertad con el tutor de prácticas, los tutores y el jefe de estudios de ir compartiendo mis experiencias y ha sido un proceso de aprendizaje cooperativo. Yo he aprendido mucho a través de la observación de la intervención psicopedagógica y de la práctica docente y según han manifestado los tutores han aprendido conmigo a programar e implementar algunas de las prácticas con el grupo-aula que les ha ayudado a reflexionar y considerar una nueva manera de trabajar. 

En las reuniones de tutores a las que he asistido cada martes, hemos ido comentando las prácticas con los grupo-aula y sobre todo las últimas sesiones en las que ya se podía observar algún resultado en los alumnos, hemos realizado una evaluación de estas prácticas y hemos extraído algunas conclusiones y han agradecido la conclusión final que compartí el último día en el que estuve en la reunión por considerar que les había ayudado a replantearse la programación de las tutorías. Ha sido un tiempo de aprendizaje cooperativo y de construcción conjunta de significados. Han llegado a la conclusión de que con el tiempo, han entrado en una forma de “hacer las cosas”, en las que cada tutor organizaba el tiempo de tutoría según sus criterios y que estaban perdiendo la riqueza y el respaldo que se obtiene compartiendo, con el resto de tutores y profesionales, las prácticas, las herramientas, los recursos, los problemas surgidos en la implementación de la programación para las horas de tutorías, etc. y de realizar una labor de construcción conjunta de significados. El trabajo colaborativo de distintos profesionales significa que cada uno aporta sus conocimientos específicos y su experiencia para la solución de problemas que surgen en el desarrollo de la práctica educativa, contribuyendo de este modo a la mejora de la calidad de ésta. La interdisciplinariedad se consigue precisamente compartiendo conocimientos, criterios y procedimientos, por medio de un trabajo de análisis y reflexión continua, que permite abordar los distintos temas desde las diferentes perspectivas, para tener una visión más amplia de la realidad.

En la práctica educativa he observado que el tutor/a debe planificar y desarrollar acciones en distintos campos:

  • ·         Actuaciones con el equipo educativo.
  • ·         Actuaciones con las familias actuando como mediador entre estas y el centro escolar.
  • ·         Actuaciones con el grupo-clase
  • ·         Actuaciones individuales con los alumnos

La acción tutorial debe sustentarse sobre la base de una estructura organizativa que garantice su puesta en práctica. En el plan de acción tutorial se debe incluir: las finalidades, el tipo de actividades, los órganos de coordinación, los responsables y el procedimiento para evaluar el plan. El psicopedagogo/a debe contribuir tanto a la planificación como al desarrollo de la acción tutorial. 

Durante mis prácticas he tenido la oportunidad de participar en esta acción tutorial con tres tutores, participando en la planificación de la acción tutorial y colaborando y asesorando en el desarrollo de ésta. 

Respecto al grupo clase, he asesorado a los tutores en lo referido a las actividades que se pueden hacer en las horas de tutoría, hemos planificado algunas de ellas y he participado con tres tutores en la organización y en la implementación de actividades con el grupo y he ayudado en el análisis e interpretación de la acción. 




En el seguimiento individual he realizado numerosas entrevistas con alumnos de los tres grupos, siguiendo las indicaciones y analizando los aspectos que los tutores han solicitado y que han servido para complementar la información obtenida por estos y para orientar las actuaciones con el grupo.

La coordinación con el equipo educativo la he realizado durante las reuniones de los tutores asistiendo a todas éstas, participando en aquello que ha estado a mi alcance en la toma de decisiones y de medidas para los grupos y para determinados alumnos. En todo momento me he sujetado a las indicaciones de los tutores y del  equipo de orientación.


 

En el contacto con la familia, he realizado varias entrevistas con madres de varios alumnos y en alguna ocasión con los dos progenitores, algunas de ellas se han alargado y el tutor ha tenido que ir a dar clase y he continuado la entrevista yo la tarea de orientar a las familias sobre las pautas educativas a desarrollar con el alumno en el ámbito familiar, sobre aspectos afectivos y emocionales y sobre orientación académica y profesional.


Las entrevistas



LAS ENTREVISTAS


Las entrevistas con las familias y con los alumnos me han servido para recoger mucha información relevante para evaluar los problemas que subyacen a las conductas disruptivas de los alumnos, a la falta de interés y al fracaso escolar. Durante las entrevistas ha obtenido mucha información para planificar las distintas dinámicas para trabajar con el grupo aula. 

En las entrevistas con los alumnos, para obtener esta información que ha servido para orientar la práctica grupal, hemos intentado investigar los factores que explican el comportamiento y las reacciones del entrevistado, evaluando junto a él los comportamientos, sentimientos y problemas. Para ello hemos intentado estimular y provocar respuestas y hemos ayudado a realizar una introspección y a expresar los sentimientos.

Durante la entrevista me he presentado como una alumna en prácticas para que se sintieran más cercanos y he podido comprobar que se han abierto de una forma sorprendente, incluso ha habido casos de contarme cosas que, según me han dicho no habían contado a nadie. Algunas entrevistas las he realizado junto a la tutora del grupo o el tutor del centro de prácticas, pero cuando han estado ocupados, he realizado yo sola las entrevistas.

He intentado (y considero que lo he conseguido)  mantener las actitudes básicas que facilitan la comunicación: aceptación positiva incondicional, respeto y responsabilidad, sinceridad, comprensión empática, controlar y utilizar correctamente los gestos, movimientos y posturas, no tener prejuicios ni  estereotipos, hablar después de escuchar y reflexionar, etc.

Algunas de las actitudes que he descubierto durante las entrevistas han sido inquietantes porque en varias de las entrevistas a alumnas me han comentado que en numerosas ocasiones se habían autolesionado y han aludido a esta práctica cómo un hecho relativamente generalizado en la comunidad educativa. He hecho referencia a esto en las reuniones de los martes con los tutores y han decidido el protocolo a seguir, observando los signos externos que evidencien este hecho y buscando solución junto a servicios sociales y sanitarios.

Algunos de los puntos que he identificado, casi como una constante, ha sido una falta de recursos adaptativos que ha significado el inicio de una historia de fracaso escolar, en el paso de primaria a secundaria. Varios de los alumnos entrevistados han sufrido un episodio de separación de los padres y la mayoría de ellos se han tenido que adaptar a las nuevas parejas de estos y cuando he tenido las entrevistas con los padres he podido constatar que este punto ha sido, en numerosas ocasiones, motivo de conflicto madre/padre-hijo/a.


Los conflictos en las relaciones e interacciones dentro del grupo-aula y la falta de habilidades sociales son puntos que he podido resaltar en estas entrevistas con los alumnos y que han orientado la programación de las dinámicas grupales con el grupo-aula.


 


Intervención en valores




La educación emocional

 


La educación emocional está relacionada con fenómenos afectivos, las características y causas de las emociones, los tipos de emociones, las estrategias y competencias de afrontamiento de las emociones, las teorías sobre las emociones y la inteligencia emocional.

Las competencias emocionales potencian y favorecen la capacidad para resolver problemas y evitar conflictos y por lo tanto están directamente relacionadas con el clima de convivencia del centro escolar, por ello, es imprescindible una planificación consensuada y una intervención desde una perspectiva interdisciplinar que se implemente a lo largo de toda la secundaria incidiendo en esta intervención en las clases de tutoría.
Las emociones nos ayudan a expresar y comunicar a los demás cómo nos sentimos y a adaptarnos a cada circunstancia, por eso, es necesario aprender a reconocerlas y regularlas. Las emociones tienen claras repercusiones en procesos mentales como la memoria, la atención, la percepción, la creatividad, el razonamiento, etc. y por lo tanto, están muy relacionadas con los resultados académicos.

El Informe Delors (Unesco 1996) afirma que muchos problemas tienen su origen en el ámbito emocional, por lo que la educación emocional es una herramienta fundamental de prevención en el desarrollo cognitivo de las personas. 
Es necesario conocer las propias emociones y aprender a regularlas, ya que, nos permiten conocernos y además analizar y expresar cómo nos sentimos de manera adecuada en nuestra relación con los demás. No se trata de evitar las emociones negativas, sino de regular estas emociones, evitando conflictos con  mayor tolerancia ante las frustraciones y mayor flexibilidad y adaptación a las situaciones nuevas. Es fundamental aprender el papel de las emociones y canalizarlas de forma positiva, entendiendo las causas de éstas y aprendiendo a usarlas adecuadamente en cada situación y contexto (autoconocimiento emocional) para mejorar las relaciones interpersonales,  aprendiendo a captar las necesidades de los demás (empatía). Cuanto más conocimiento se tiene de las propias emociones y más control sobre éstas (inteligencia intrapersonal), mayor es la capacidad de entender los sentimientos de los demás (inteligencia interpersonal). Las emociones influyen notablemente en la regulación de la actividad y la conducta del sujeto, afectando la manera de afrontar los retos de cada día.

La educación emocional implica educación en valores y ésta debe estar fundamentada en la práctica, en un clima y un contexto que facilite la manifestación de este aprendizaje en acciones concretas de la conducta. Algunos comportamientos que se pueden valorar son: respetar, apreciar, aceptar, ser consciente de, empatizar, prestar atención, estar sensibilizado a, actuar, conformarse con, interesarse por, percatarse de, tolerar, reaccionar a…..

“Aprender un valor significa que se es capaz de regular el propio comportamiento de acuerdo con el principio normativo que dicho valor estipula” (Bolivar, 1995)

La educación en valores y la inteligencia emocional es un campo compartido, no es exclusivo de la educación formal sino que existen diferentes ámbitos de influencia educadora que afectan el desarrollo de cada alumno. Cuanto más conozcamos el alcance de esta influencia y consigamos acercar los distintos contextos y recrear los distintos ámbitos de influencia en el aula, lograremos una intervención más efectiva. Para ello es necesario interrelacionar los distintos ámbitos de intervención educativa.


El principal problema en la actualidad es la disparidad tan grande que hay en las formas de valorar y en el orden y la jerarquía de los valores en los distintos ámbitos en los que se mueven los alumnos (familia, escuela, medios de comunicación, etc.) y la confusa interpretación que se le da a cada valor en este tiempo. Los adolescentes están en la etapa de la vida en la que están construyendo su propia escala de valores y lo hacen en medio de una pluralidad en la que las interacciones son constantes y dinámicas. Unos son los valores que se promueven en la escuela y otros muy distintos los que se manifiestan en los medios de comunicación y ellos aprenden estos valores a lo largo de la experiencia cotidiana en los distintos ámbitos de convivencia. La educación en valores tiene una función socializadora, de integración en  la sociedad y una función personalizadora, de desarrollo de la personalidad y de la autonomía. Los valores no se pueden imponer, sino que se elaboran de forma personal, a través de vivencias propias y de la información recibida en cualquier ámbito de convivencia. Por eso, es necesario transmitirlos en un clima de libertad, siendo conscientes de que el entorno y el ambiente influyen en la construcción de la propia jerarquía y que la educación de los valores implica una percepción creativa de la realidad, una interiorización crítica y una acción y expresión personal. (González Lucini, 1990)

Aunar esfuerzos y compartir estrategias y técnicas utilizadas en los distintos ámbitos facilitan la transmisión de esos valores y el desarrollo de las competencias emocionales. La educación formal, no formal e informal tienen sus áreas de influencia y ninguna por si sola puede satisfacer las necesidades de aprendizaje de los alumnos en el tema de los valores y de la inteligencia emocional. Hay relaciones de complementariedad, de refuerzo y de colaboración entre ellas y es por eso que, cuanto más se compartan las estrategias y los recursos utilizados en cada una de ellas, se conseguirá una intervención más efectiva desde la educación formal. La familia, la calle, la ciudad, los medios de comunicación, los iguales, el deporte, las actividades complementarias escolares, etc., son contextos que influyen en la educación en valores y es necesario tener en cuenta todas estas áreas de influencia e intentar conectarlos realizando una intervención desde una perspectiva sistémica.

Con cada una de nuestras conductas estamos transmitiendo valores y por lo tanto, la primera estrategia de formación en valores es nuestro ejemplo. Es necesario crear un ambiente cercano y de proximidad afectiva para poder ser efectivos con las estrategias que utilicemos para transmitir estos valores. Las técnicas de dinámicas de grupos, el juego, las normas, la narración de cuentos, las fábulas, el role playing, el estudio de casos, los grupos de discusión, la discusión de dilemas morales, etc. son muy útiles para la transmisión de esos valores. A través de estas técnicas he estado interviniendo junto a los tutores en tres grupos aula distintos y hemos podido comprobar la efectividad de la intervención.

Es necesario moverse dentro de una metodología que facilite situaciones en las que los alumnos se enfrenten a esos valores, dentro de un clima abierto, dialogante que favorezca las experiencias y la reflexión sobre las mismas. Es imprescindible favorecer la participación activa de los alumnos, para promover la reflexión, la toma de decisiones, la responsabilidad, la implicación, la determinación y los cambios.

Algunos de los temas que se han tratado en las distintas sesiones en los grupos aula han sido:
  • ·         Inteligencia emocional (conciencia de las emociones y autoconocimiento)
  • ·         Inteligencia intrapersonal e interpersonal
  • ·         Autorregulación
  • ·         Empatía
  • ·         Responsabilidad social
  •       Espíritu crítico
  •       La motivación 
  •       Prejuicios y estereotipos
  •       Violencia de género  
  • ·         Relaciones interpersonales
  • ·         Asertividad
  • ·         Adaptabilidad
  • ·         Manejo del estrés
  • ·         Resolución de conflictos y problemas
  • ·         Autoconcepto
  • ·         Autoestima
  • ·         Tolerancia
  • ·         Control de impulsos
  • ·         Resiliencia
  • ·         Habilidades sociales
  • ·         Locus de control (Atribución a factores externos e internos)
  • ·         Estilos de aprendizaje